Barreiros

Plantó cara a Detroit. Y Detroit ganó.
Empezó de aprendiz en un taller, cobrando dos pesetas al día, y levantó un imperio del motor en Villaverde. En 1963 entró Chrysler con el 40 %. En 1967 ya tenía el 77 %. En mayo de 1969, Eduardo Barreiros dimitió.
Parte II · Camiones








